Reapertura de la economía: la importancia de la Salud y Seguridad Ocupacional

La primera fase de flexibilización de la Orden Ejecutiva por el COVID-19 con el fin de reabrir la economía en Puerto Rico, ha comenzado. En las próximas semanas y meses, según los resultados de esta primera fase, veremos que a esta flexibilización podrían unirse más trabajadores de las diferentes industrias del sector privado. ¿Cuán importante es la Seguridad y la Salud de los trabajadores? ¿Cuán importante es incluir un plan de Salud y Seguridad Ambiental?

Recientemente conmemoramos “El Día Mundial para la Seguridad y la Salud en el Trabajo”, esta es una campaña internacional anual para promover el trabajo seguro, saludable y en buenas condiciones para el trabajador. Se celebró el pasado el 28 de abril y ha sido observado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde el 2003.

Las estadísticas reportan que a pesar de las regulaciones existentes, miles de trabajadores aún mueren como resultado de accidentes laborales o enfermedades relacionadas con el trabajo, representando más de 2.3 millones de muertes cada año. El costo humano de esta realidad diaria es enorme y la carga económica por accidentes en el trabajo se estima en 4% del Producto Interno Bruto mundial cada año. Por lo que está más que probado que las buenas prácticas de salud y seguridad no solo protegen a los trabajadores, sino que también resultan en un mejor ambiente de trabajo y aumentan la productividad de las empresas.

Desde 1970 Estados Unidos cuenta con la ley Salud y Seguridad Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés) que crea la oficina con el mismo nombre y cuyo propósito es asegurar que todo patrono mantenga un lugar de trabajo libre de todo riesgo conocido que pueda causar daño físico, enfermedad o muerte al empleado. Bajo esta regulación, en Puerto Rico (PR) se promulga la Ley #16 de 1975, según enmendada la cuál crea la oficina de Salud y Seguridad Ocupacional de PR (PROSHA, por sus siglas en inglés). Esta oficina está adscrita al Departamento del Trabajo y Recursos Humanos de PR (DTRH) y tiene como fin hacer cumplir las regulaciones y estándares de OSHA. Todos los patronos en PR, tienen el deber moral y legal de cumplir con esos estándares. Afortunadamente, en nuestro país hay una gran conciencia, de que los trabajadores son el recurso más valioso de la empresa y como tal, la gran mayoría tienen procedimientos para controlar los riesgos asociados a sus operaciones, salvaguardando la salud de sus empleados.

En el 2020, a nivel mundial, nos ha tocado vivir un momento histórico. Nos hemos enfrentado a un virus altamente contagioso que podría poner en peligro la vida y la seguridad de los trabajadores, y de igual forma, poner en riesgo a su familia. Nos referimos al Covid-19 y al tremendo impacto que esta pandemia ha causado a niveles de salud y económicos. Muchas son las empresas que han sufrido pérdidas enormes, tanto de empleados como económicas. Esta pandemia, no solo ha cambiado la cotidianidad de nuestras vidas, sino que, a nivel de los lugares de trabajo, representa un enorme reto para los empleadores establecer medidas de protección y prevención del contagio, mientras se preparan para la reapertura de sus negocios y tratar de recuperar la estabilidad de éstos.

Para ayudar a los patronos, en especial las pequeñas empresas, OSHA junto con el Centro de Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ha publicado la Guía sobre la preparación de los Lugares de Trabajo para el virus Covid-19, OSHA 3992-03 2020. Este documento recoge las recomendaciones que estos dos organismos promulgaron para que todo patrono revise su operación, identifique y clasifique sus empleados en las categoría de alto riesgo a contagio, riesgo moderado o riesgo bajo y establezca las medidas de protección según el nivel de riesgo. En Puerto Rico la Secretaria del DTRH, emitió la carta circular 2020-03, notificando que los patronos exentos del cierre en esta primera fase de reapertura, presenten una autocertificación al DTRH en la que afirmen que cuentan con un Plan de Manejo de Riesgo previo a la apertura del negocio. Este plan de contingencia debe cumplir con una serie de requisitos entre los que se encuentran los siguientes:

  1. Ser un documento escrito, específico al lugar de trabajo y contemplar las tareas particulares, la estructura física y la cantidad de empleados.
  2. Debe incluir información general sobre el COVID-19 (definición, métodos de contagio, síntomas, etc.)
  3. Incluir recomendaciones emitidas por las Agencias de Salud locales, nacionales e internacionales en cuanto a controles para evitar la propagación del COVID-19.
  4. Identificar y establecer la clasificación de riesgo de acuerdo con el nivel de exposición ocupacional que tienen sus empleados (alto riesgo, mediano riesgo o bajo riesgo)
  5. Indicar cómo será el proceso de monitoreo y/o cernimiento del personal previo a la entrada al lugar de trabajo.
  6. Indicar cuántos empleados estarán asignados a trabajar por día.
  7. Indicar qué modificaciones se harán para las áreas designadas para tomar alimentos
  8. Indicar las medidas de control que se tomarán para lograr el distanciamiento físico entre empleados y clientes/público (por ejemplo, distancia entre estaciones de trabajo, limitar, cantidad de clientes/público dentro del establecimiento, etc.)
  9. Indicar cómo se proveerá ventilación adecuada para asegurar flujos de aire y filtrado adecuados.
  10. Incluir y detallar el método que se estará implementando para la limpieza y desinfección del establecimiento, y la frecuencia de limpieza y desinfección de las áreas de trabajo. Además de los métodos de higiene para los empleados.
  11. Indicar el equipo de protección personal (EPP) que se determinó necesario para los empleados.
  12. Detallar el procedimiento a seguir en caso de detección de un empleado con síntomas o positivo (cierre, desinfección o cuarentena).
  13. Detallar las prácticas de monitoreo de casos positivos y la inclusión en el Registro de Lesiones y Enfermedades (Formulario OSHA 300).
  14. Detallar el manejo patronal con empleados que forman parte de los grupos de alto riesgo (embarazadas, mayores de 65 años, personal con condiciones comórbidas).
  15. Establecer el uso compulsorio de cobertores naso-bucales (mascarillas).

Y otros requisitos que están detallados en la carta circular.

En Smart Precise Solutions, Inc. podemos orientarles en el desarrollo de este plan y de otros programas de salud y seguridad ocupacional. Además, orientarles de otros servicios de apoyo, tanto para cumplimiento en EHS, como en otras áreas del negocio.

Les exhortamos a poner en primer lugar la salud de sus empleados y utilizar todos los recursos disponibles para que entre todos logremos para este virus y continuar echando a Puerto Rico hacia adelante.

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